Después de cumplir los cuarenta años de edad, son muchas las afecciones que suelen tener lugar en nuestro cuerpo, una de ellas es la conocida osteoporosis la cual se ha tornado un grave problema para las personas aún edad laboral, por lo cual su economía suele verse afectada de gran manera.

En la actualidad gran parte de la población europea, y en especial los habitantes de España han ido incrementando dicho índice tal como se indica en osteoporosis Barcelona, tanto debido a la enfermedad, como al alto índice de ausentismo laboral, lo que conlleva a un alto coste tanto sanitario como social, familiar y económico.

Promoción de programas

Las empresas y los servicios sociales están llamados a realizar programas dirigidos a la detección de este tipo de afecciones y con ello minimizar de manera progresivas las consecuencias de las mismas a través del método gold standard que es el indicado para el manejo adecuado de esta enfermedad que no da tregua ni aviso, por lo cual siempre se ha caracterizado por ser una afección silenciosa.

Detección precoz

Una de las maneras de evitar complicaciones futuras, es detectando de manera adecuada y precoz dicho padecimiento, pues ello será el punto clave para tomar acciones tanto en el trabajo como en todas las actividades que se realizan  y de este modo la economía no se vea afectada de manera directa ni la salud laboral.

En las empresas, los servicios de prevención de riesgos laborales son los entes encargados de la prevención e instauración de actividades para descartar o detectar dichas patologías.

Con lo que resulta relevante desarrollar hábitos realmente saludables y con ello la prevención en la aparición a manera personal, de este tipo de afecciones.

Implicación económica de la osteoporosis

Se estima que al menos unos 40 millones de euros adicionales deberán ser invertidos por la Sanidad Pública en España a consecuencia del. Incremento de las enfermedades reumáticas como la osteoporosis. Ello incluye rehabilitación, transporte, ayudas sociales, entre otros lo cual eleva en un 8.8 el PIB de los próximos años.

Dichas estadísticas incluyen los gastos que se derivan de los tratamientos como consecuencia de fracturas, procesos clínicos a los que conlleva la enfermedad, lo cual conduce a costos realmente elevados cuando está no ha sido detectada o cuando los cuidados no son los adecuados.

Es de hacer notar que en los últimos años dicha afección también se ha hecho presente en la población de personas más jóvenes, es decir, la que se encuentra de manera más activa en el ámbito profesional lo que despierta gran inquietud tomando en cuenta las consecuencias económicas, familiares, sociales y laborales a las que conlleva, eso sin contar el lado personal, razón por la que debe determinarse su incidencia e importancia actual.

Consecuencias

Cuando la enfermedad no ha sido detectada, o se conoce pero se hace caso omiso, esta de manera directa es la responsable del ausentismo laboral debido al dolor crónico cuyo origen es óseo, y con ello un elevado gasto sanitario y social. Finalmente, lo recomendable a las empresas y al sector salud, es incluir programas de prevención y detección temprana dentro del ámbito laboral.